¿Cómo saber si tu cándida está fuera de control?

Aquí os dejo una lista de posibles señales de que vuestra cándida está descontrolada en el organismo y de que os está afectando más allá de los problemas digestivos iniciales. Si tenéis dudas, no olvidéis la prueba del vaso de agua: escupid por la mañana, según os despertáis y antes de hacer cualquier otra actividad (lavarse los dientes, comer, etc.), en un vaso con agua. Si vuestra saliva se "disuelve" en el agua, no habría que preocuparse; en cambio, si vuestra saliva "hecha raíces" y aparecen en el agua unos filamentos blancos, es que hay una importante presencia de cándida y habría que buscar la forma de combatirla. La mejor manera es a través de una alimentación sana, equilibrada y restringida en las etapas iniciales, hasta que el hongo haya vuelto a la normalidad. En el apartado "¿Qué comer?" os cuento algunas cosas más.

Pero veamos ese listado de señales para detectar si vuestra cándida está descontrolada. Si tienes alguno de estos síntomas, quizás es tiempo de que comiences a preocuparte:
  • Infecciones de hongos en la piel y/o en las uñas, tales como el pie de atleta.
  • Sensación de cansancio o diagnóstico de fatiga crónica.
  • Hinchazón, diarrea o estreñimiento.
  • Aparición de enfermedades autoinmunes tales como tiroiditis, artritis reumatoide, colitis ulcerosa, lupus, psoriasis o múltiples tipos de esclerosis.
  • Problemas de concentración y déficit atencional, memoria deficiente, hiperactividad y "niebla mental", que es más o menos lo que en España se reconoce como estar "espeso".
  • Problemas en la piel, tales como eccemas, soriasis, urticaria, alergias, etc.
  • Irritabilidad, cambios de humor, ansiedad, depresión y otros problemas mentales.
  • Infección vaginal o del tracto urinario, además de picazón en la zona anal y/o vaginal.
  • Picazón de oídos (relacionadas con otitis, rinitis y otras dolencias) y alergias estacionales,
  • Fuertes antojos de azúcar y de carbohidratos refinados (bollería industrial, chuches, etc.).

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